La detección y rastreo de municiones sin detonar (UXO, por sus siglas en inglés de Unexploded Ordnance) es un proceso fundamental en la gestión de explosivos no detonados, asegurando la seguridad en zonas que han estado en conflicto o en sitios con antecedentes de prácticas militares.
Estas municiones sin detonar, como minas, granadas, bombas o proyectiles, representan un peligro potencial, ya que pueden activarse si se les manipula o se ejercen vibraciones sobre ellas.
A continuación, exploraremos cómo funciona el rastreo de municiones sin detonar, los equipos y métodos empleados, así como los desafíos que enfrenta esta actividad vital.
¿Qué son las municiones sin detonar y por qué representan un peligro?
Las municiones sin detonar son explosivos o proyectiles que no explotan al ser desplegados y permanecen activos en el terreno. Estos pueden ser artefactos militares de diferentes tipos, como bombas, granadas, minas y otros dispositivos que quedaron inactivos pero peligrosos.
La inestabilidad de estos explosivos puede persistir por décadas, y un simple contacto físico o el paso de maquinaria pesada puede desencadenar su activación, representando riesgos severos para comunidades cercanas y trabajadores en actividades como la construcción y la agricultura.
En muchas regiones del mundo, el rastreo y desactivación de municiones sin detonar es una necesidad, ya que estas representan un riesgo latente. Organismos internacionales y equipos especializados se dedican a la localización, desactivación y, en ocasiones, la eliminación de estos dispositivos para prevenir accidentes y asegurar el retorno seguro a la vida cotidiana en zonas afectadas.
El rastreo de municiones sin detonar implica una serie de pasos bien definidos y medidas de seguridad rigurosas. Este proceso requiere la participación de expertos en explosivos, quienes analizan el terreno, emplean tecnología avanzada y utilizan equipos de protección especializados para detectar y desactivar cada artefacto. Estos son los pasos generales del proceso:
- Evaluación inicial del terreno: El primer paso es un análisis profundo del área para determinar la posible existencia de municiones sin detonar. Esto incluye la recopilación de información histórica sobre actividades militares en la zona, estudios de terreno y consultas con la comunidad local para identificar áreas de riesgo.
- Uso de tecnología de detección avanzada: Los expertos emplean equipos y tecnología de vanguardia para detectar municiones sin detonar en el subsuelo. Los equipos comunes incluyen detectores de metales, radares de penetración terrestre (GPR, por sus siglas en inglés) y sistemas magnéticos, que ayudan a identificar anomalías en el suelo.
- Delimitación y señalización de áreas peligrosas: Una vez identificados los posibles lugares con municiones sin detonar, se procede a marcar las áreas para evitar el acceso y advertir a los trabajadores o civiles cercanos. Este paso es crucial para garantizar la seguridad del entorno.
- Inspección y clasificación de objetos: Tras la detección, los especialistas identifican y clasifican cada munición para determinar el tipo de explosivo y el nivel de peligro. Esto ayuda a definir el método de desactivación o remoción más adecuado para cada artefacto.
- Desactivación o destrucción controlada: Dependiendo de la condición de la munición y su ubicación, los técnicos decidirán si se puede desactivar en el lugar o si es necesario realizar una detonación controlada para neutralizar el peligro.
El proceso de rastreo, da inicio con la investigación documental e histórica. Equipos especialistas, ellos analizan mapas viejos, archivos militares, testimonios de la gente del lugar, y antecedentes técnicos; intentan identificar las posibles zonas de riesgo. Esta fase, fundamental, es clave para delimitar áreas prioritarias y prevenir intervenciones inútiles en tierras sin peligros.
Después, toca la evaluación en el campo, dónde se llevan a cabo inspecciones visuales y estudios geofísicos. En esta fase se usan tecnologías modernas, tales como detectores de metales ultrasensibles, magnetómetros y radares de penetración terrestre GPR. Estos equipos te permiten encontrar anomalías subterráneas que podrían ser municiones sin explotar.
El empleo de tecnología, sí es esencial, pero lo humano también tiene mucho que decir. Los profesionales que se encargan del rastreo, usualmente ingenieros, técnicos en desminado y especialistas en explosivos, reciben formación rigurosa y experiencia en la práctica para que interpreten la información y tomen decisiones seguras.
Una vez que se detecta posible munición sin detonar, se pone en marcha un protocolo de seguridad, muy estricto.
Se acota el área, evacuan a las personas próximas, si la situación lo demanda, y se colabora con las autoridades apropiadas qué incluyen Carabineros, el Ejército de Chile, o empresas que están certificadas en gestión de explosivos.
Muy frecuentemente, el próximo paso es reconocer y clasificar el artefacto, cierto es. No todas las irregularidades halladas son municiones sin detonar; a veces pueden ser restos metálicos qué son inofensivos. Por consiguiente, los expertos llevan a cabo una valoración minuciosa antes que continuar con cualquier intervención.
Si se establece que se trata de una munición que no ha detonado, entonces se escoge el método más oportuno para manipularla. En algunas situaciones, es viable sacarla y llevarla a un lugar protegido para su destrucción controlada. En otras, cuando el peligro es excesivo, se deciden la detonación in situ, acatando procedimientos técnicos y de seguridad muy rigurosos.
La búsqueda de municiones sin explotar en Chile no solo se hace para la seguridad pública, sino también por obligaciones legales y normativas en proyectos de gran tamaño.
Industrias, como la minería, la construcción, y energía, infraestructura tienen que hacer estudios antes de tocar terrenos eh.
Encima, esta chamba es vital para cuidar el medio ambiente. Si detonan o manipulan explosivo mal, puede haber desmadres ecológicos, así que los expertos tienen que ser responsables, cumpliendo estándares mundiales.
Otro tema es la capacitación, que la gente sepa. En áreas con riesgo de UXO, hacen campañas para que la gente conozca los peligros y no toque cosas raras.
Hallar municiones sin explotar, esto sigue los compromisos internacionales de Chile, para el desarme y seguridad humanitaria. El país se suma a proyectos globales para disminuir los riesgos de explosivos que quedaron de guerras o entrenamientos militares.
El rastreo de municiones sin detonar es una actividad crucial en áreas afectadas por conflictos bélicos o con antecedentes de prácticas militares.
Además de prevenir accidentes mortales, estas operaciones permiten que la población civil recupere el acceso seguro a sus tierras, promuevan la actividad económica en la zona y reanuden su vida con normalidad.
Empresa de servicios de hallazgo de explosivos en Chile
Asyc, es una empresa orientada a entregar servicios de rastreo y detección de UXO’s en Chile.
Dentro de los servicios que otorgan a sus clientes se encuentran:
- Detección de explosivos.
- Detección de minas.
- Rastreo de minas antipersonales.
- Rastreo y liberación de UXO.
En muchos países, la labor de organizaciones internacionales y especialistas en rastreo ha sido fundamental para restaurar la seguridad y tranquilidad en zonas de conflicto.
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